Pinoso respira hoy el ambiente de sus grandes días. Tras las celebraciones litúrgicas de la tarde en la Parroquia, el municipio se prepara ya para el recogimiento de la Procesión del Silencio, que partirá esta medianoche.
Pero el momento clave de esta tarde ha sido, sin duda, el traslado conjunto de las imágenes de la Mujer Verónica, San Juan Apóstol y Evangelista y la Virgen de la Soledad. Siguiendo la alternancia habitual de cada año, la imagen de la Soledad ha partido junto al resto de las imágenes desde el barrio de Santa Catalina. Allí se han unido también cofrades de San Pedro Apóstol, Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Centuria Romana para iniciar juntos el solemne descenso hacia el templo parroquial.
Las tres tallas han lucido con todo su esplendor en un recorrido que ha atravesado el corazón del pueblo, pasando por calles como Cánovas del Castillo, Azorín o la Plaza de Colón, acompañadas por los sones de la banda de la Centuria Romana que escoltaba el caminar de las imágenes.
Con la llegada de la Verónica, San Juan y la Soledad a la Iglesia de San Pedro Apóstol, ya está todo listo para las dos grandes citas de mañana, Viernes Santo: la procesión del Camino del Calvario por la mañana y el Santo Entierro al caer la tarde. El numeroso público que ha llenado las aceras durante todo el trayecto confirma que Pinoso se vuelca, un año más, con sus tradiciones más sentidas.
