El martes 18 de agosto, la vecina ciudad de Jumilla brindó con el primer mosto en la ofrenda al Niño de las Uvas, un acto que volvió a contar, un año más, con amplia presencia pinosera, ya que hasta allí se desplazaron las reinas infantil y mayor de las Fiestas de Pinoso, Laia Pérez y Natalia Palazón, junto a sus respectivas cortes de honor, acompañadas por la concejala de Fiestas, Elisa Santiago, e integrantes de la comisión de Fiestas.
Además de Pinoso también acudieron las representantes festeras y autoridades de Murcia, Alzira, Gandía, Elda, Requena, Yecla, Monóvar, Alicante, San Vicente del Raspeig, Valencia, Algueña y Petrer.
Previamente al acto, las diferentes delegaciones fueron recibidas en el Ayuntamiento de Jumilla y desfilaron en pasacalles por las calles de la ciudad, uniéndose a las peñas de la ciudad para llevar unos capazos con uva para depositarlos en el gran lagar habilitado en el escenario del evento, que una vez más se instaló en el Jardín de la Glorieta.
Los más de 1.000 kg de uvas habían sido vendimiadas por la mañana para que, al caer la noche, se convirtieran en el mosto que posteriormente se transformará en vino, siendo bendecido y repartido entre el público asistente para brindar por una buena cosecha.
Esta ceremonia tan emblemática de la Feria y Fiestas de Jumilla contó como Pisaor de Honor, a título póstumo, a Hilario Simón, por haber sido peñista y participante activo de estas fiestas desde los 10 años.
